viernes, agosto 22, 2014

De su voto depende CIMA Kids gane en Miami.






















BOLETÍN DE PRENSA
AGOSTO 22, 2014

De su voto depende que evento ecuatoriano gane en Miami.
CIMA KIDS Quito nominada por World Guinness como Record Histórico.
 

Quito, Agosto, 2014.-  CIMA Kids, la Cumbre Internacional del Medio Ambiente para Niños, Niñas y Jóvenes realizada en Quito, está nominada en la lista corta de la categoría Records de Records auspiciada por Guinness World Records en el Festival of Media Latam que se llevará a cabo en la ciudad de Miami el 3 de octubre.

CIMA Kids, evento organizado por la consultora ambiental Sambito, está nominada en la categoría que reconoce campañas exitosas no solo por su impacto en la sociedad, sino también por resultados en comunicación.  Para Ecuador, es la primera nominación y ganar depende de votación en línea hasta el 12  de septiembre.

Para votar, es necesario ingresar a  http://www.festivalofmedia.com/latam/awards/guinness-world-records%E2%84%A2-record-breaking-brand-award , y marcar la opción CIMA KIDS.

El record Guinness obtenido en octubre del 2.012 en  el marco de CIMA KIDS por la mayor recolección de botellas plásticas en el mundo, fue uno de los sucesos más representativos para el país de ese año ya que se consiguió marcar un precedente histórico en tema de educación ambiental e involucramiento ciudadano.

Esto fue posible gracias a la acción decidida de más de 90.000 niños, niñas y jóvenes de 118 escuelas y colegios de Quito, así como nuestros aliados estratégicos, el Ministerio del Ambiente, Ministerio de Educación, Alcaldía Metropolitana de Quito, Emaseo, Ecuavisa, El Comercio, Panasonic, SRI, Comefex, Maruri, entre otros.

miércoles, agosto 20, 2014

5 expositores en 1 evento: MKT NIGHT en GUAYAQUIL · SEP 10.


¿ MKT VERDE o PUBLICIDAD OPORTUNISTA ?

El cause marketing (marketing de causa, traducción literal y torpe)  da a marcas la oportunidad de  robustecerse en mercado. 

Pero cuidado se confunde con publicidad oportunista.  

No me entiendan mal, la buena publicidad aprovecha la oportunidad de la coyuntura.  

Pero,  ¿promocionar una marca como verde sólo por hacer un evento dónde celebridades cocinan... bolón de verde?

Limpiar la imagen de marca poniendo arbolitos en la publicidad o promover una visión social sin detallar un cómo no es green marketing.  Es greenwashing. 

Y el greenwashing es insostenible.

Más en MKT Night el próximo 10 de septiembre.  Por cierto, sigan a @MKTNIGHTEC 

martes, agosto 19, 2014

domingo, agosto 03, 2014

EDUCAR PARA REDUCIR EL IMPACTO AMBIENTAL

Publicado en la revista Encontexto # 46

Conversando con el equipo editorial convinimos en el tema de este artículo: impacto climático en Sudamérica.  No pretendo quitarle el cuerpo a la asignación.  Sólo quiero hacer una puntualización:  más allá de la situación climática, ¿cuál es el impacto de la educación en la región?

Lei a Aaron Hurst en “The Purpose Economy”.  Él dice que “la educación de hoy está diseñada para robots”.  Para robots considerando que, cuando fue diseñada en la era de la economía industrial, la clave estaba en líneas de montaje, eficiencia, obediencia.  Eso ya no funciona hoy.

En el formato educativo actual, el cambio climático es una ecuación simple que resta el accionar humano en el resultado.  Pero Arturto Villavicencio, del IPCC, ha dicho que “…el cambio climático es un problema de civilización, no de tecnologías”.  Y el último reporte del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) dice que el cambio climático es antropogénico.

La transición de los países de la región hacia un crecimiento sostenible, el cambio de la matriz productiva de Ecuador, pasa por la educación.

Una LatinoAmérica biodiversa, innovadora, inclusiva,  se logrará a través de actuar en favor de la educación.  A todo nivel.  Educar para cambiar la escala de valores buscando difundir el beneficio de la responsabilidad ambiental y social individual y corporativa.

¿Qué tan importante es?

LatinoAmérica es el espacio vital para el 23% de todos los bosques tropicales del mundo; el territorio del 31% de los recursos hídricos del planeta, del 70% de las especies del mundo y del 70% de la biodiversidad.

Pero también la región dónde más del 60% de hombres y mujeres y niños viven en centros urbanos.  Y que registra un acelerado crecimiento poblacional. Una región con altas tasas de contaminación del aire; dónde 400 mil personas mueren al año por exposición a material particulado.  Dónde 77 millones de personas no tienen acceso al agua potable,  100 millones de personas no tienen acceso a servicios sanitarios, y menos del 14% de las aguas residuales es tratada.

Según la FAO una región dónde se deforestan, cada año, cuatro de los cinco millones de hectáreas de árboles.  

Una región muy heterogénea en términos de climas, ecosistemas, distribución de población, tradiciones culturales y acciones para mitigar el cambio climático.  Un territorio propenso a heladas, inundaciones, precipitaciones, sequías, y grandes fluctuaciones en el ecosistema marino.  Y esto, como efecto dominó, afecta a la soberanía alimentaria, índices de pobreza, niveles de escolaridad y bienestar de los 583 millones de personas que vivimos en LatinoAmérica.

Por cierto, la contribución regional a las emisiones globales de GEI (gases efecto invernadero) es baja:  4%.  Pero la masiva y constante deforestación, el cambio antropogénico del uso de suelos, la urbanización, tienen el potencial de alterar el balance global de carbono.

Volvamos al tema inicial, ¿cuál es el impacto climático en Sudamérica?

La región es muy vulnerable a cambios de niveles de precipitación -sobretodo en Ecuador, Costa Rica, Panamá, Argentina-, cambios en los niveles del mar -sobretodo en Venezuela, Uruguay, Panamá y CentroAmérica-, cambios en la densidad poblacional -sobretodo en México, Brasil y Perú-, y disminución de áreas cultivables -en Ecuador, Perú, Argentina, Brasil, Chile y Uruguay-.  Y este impacto climático se sentirá en las áreas de salud, alimentación y bienestar.

¿Qué hacemos?

Educar.    Debemos generar un consenso entre gobiernos, empresa privada, tercer sector y comunidad para cambiar el comportamiento (de todos) hacia un crecimiento más sostenible.  Ese cambio de comportamiento pasa por… educación.  Concienciación.  Persuasión.

Por ejemplo, si les digo que una familia ecuatoriana -en promedio- usa al año 1.040 fundas plásticas tipo camiseta,entonces, ¿pensarían en llevar fundas re-usables al supermercado?

Si les digo que el país consume 3.600 millones de fundas plásticas al año… entonces,  ¿llevarían fundas re-usables al supermercado?

Concienciación, persuasión y acción.


Existen demasiados think tanks -tanques de pensamiento- pensando cómo resolver el impacto climático en cada uno de nuestros países.  Creo que es hora de pasar a la acción.  Debemos empezar a educar para reducir el impacto climático.

jueves, julio 31, 2014

Publicado en revista Alfa & Gamma

El cambio hacia una economía más sostenible exige un cambio de comportamiento del consumidor.  Y ésto, exige un cambio en la relación de fuerzas entre las marcas y los consumidores.

¿Es posible generar un cambio de modelo de comportamiento mientras se mantiene la complacencia, satisfacción, indulgencia, de las necesidades del consumidor?  Es posible.  Prueba de ello son las tendencias hacia el consumo colaborativo, el trueque, la desmaterialización[1]. 

Hacer más con menos es una posibilidad para los consumidores conscientes y para las marcas.  Y los consumidores –en Ecuador y el mundo- dicen que les preocupa el Planeta.  Y dicen hacer algo al respecto.  Pero, en algún momento, lo que dicen a favor de lo ambiental no es compatible con lo que hacen.

Hasta ahora, la sostenibilidad ha trabajado más la oferta.  Empresas, organizaciones del tercer sector, gobiernos, han buscado iniciativas que reduzcan el impacto ambiental (y social) de productos y servicios mirando –sobretodo- a la cadena de suministros. 

¿Qué hay del lado de la demanda? ¿Cuántas iniciativas  existen para influir el comportamiento del consumidor, su intención de compra, el consumo responsable?

En la cita SB´14, en San Diego, se presentó el Social Value Index[2].  Usando técnicas de investigación, el SVI captura lo que la gente hace –no sólo lo que dice que hace-.  En este contexto, los drivers o motivadores sociales identificados son: desarrollo familiar, bienestar familiar, ambiente y agua & desechos.

El consumidor global está preocupado por el planeta.  Y está preocupado por el desarrollo y bienestar de su familia.  Es allí dónde podemos trabajar en hacer clic.

No hay duda que es necesaria la re-orientación de las empresas hacia la sostenibilidad.  Ahora, ¿cómo crear las credenciales ambientales correctas para una marca?  Porque es muy fácil caer en la tentación del greenwashing[3].


Para empezar el tema sostenibilidad debe ser cotidiano.  Incluso si ello implica re-inventar una marca, re-inventar el negocio o re-inventar el marketing.

Luego, el crecimiento de las marcas debe ser producto de incrementar valores sociales y reducir el impacto ambiental.  Dónde la cadena empieza con suministros pero  o termina en la pos-venta… termina en el consumidor.

Creo que es responsabilidad de las marcas educar al consumidor.  Y esta responsabilidad es, también, una oportunidad.

Lo verde puede ser un gran contenido para su campaña de marketing.  Pero recuerde, debe ser verde de verdad.  Si usa greenwashing, si trata de maquillar de verde su marca, entonces será un búmeran –y como todo búmeran en manos de un no-especialista, cuando esté descuidado,  volverá para golpearlo-.

Genere adhesiones.  Genere engagement.  Invite a su audiencia a participar.  Ponga a la gente primero.  Hágalo fácil de entender.  Hágalo simple y sencillo.  Hágalo deseable.  Luego trabaje en el hábito.

¿Un ejemplo?  Si vende detergentes, ayude a la gente a entender la huella hídrica y –mejor aun- enséñele a ahorrar agua… perfecto si es usando su detergente.

Otros ejemplos son las actividades educativas de SAMBITO con CIMA; el programa de reducción de fundas plásticas del MAE con SUPERMAXI; las actividades del programa de responsabilidad ambiental ACTIVA VERDE de TRANSFERUNION;   o las comunidades costeras que han puesto su GRANITO DE ARENA.

El verde no vende por sí.  Pero recuerde que –si conoce a su consumidor y lo involucra- puede construir historias de calidad que capten la atención.  Así estará más cerca de la triple rentabilidad (sial, ambiental y financiera) Y podrá generar pequeñas acciones que lograrán grandes cambios.



[1] En economía, se refiere a la reducción de materiales usados para satisfacer necesidades de la sociedad.
[2] El SVI identifica y cuantifica 3 insights clave: cuáles son los motivadores sociales de una industria determinada que influyen en la demanda del consumidor; cuál es el ranking de competidores de una industria en relación al uso de motivadores sociales para impulsar compras; y cuál es el impacto estimado, en términos monetarios, de esa influencia.
[3] Es "el acto de inducir a error a los consumidores en relación con las prácticas ambientales de una empresa o los beneficios ambientales de un producto o servicio.”

viernes, julio 11, 2014

De izquierda a derecha: Andrés Fernández, Fundador de Granito de Arena; Martin Ayala, Gerente General de Western Union; y Ana María Franco, Coordinadora de Desarrollo Organizacional de Western Union y líder del Comité Verde.




Andrés Fernández, surfista y activista de Granito de Arena compartió sus experiencias  con los colaboradores de TransferUnion dentro del programa ACTIVA VERDE.

Luego de la charla de Andrés y Martín se comprometieron en colaborar en una campaña de concienciación en favor del cuidado del océano.  A partir de los próximos días, en los locales de la Redd de Servicios Activa, se difundirán vídeos de Granito de Arena.

Bien por ambas organizaciones.


jueves, junio 26, 2014

Best Global Green Brand







































El ranking Best Global Green Brands evalúa las 50 mejores marcas teniendo en cuenta el equilibrio entre el comportamiento medioambiental de la empresa y la percepción de la marca según los consumidores.

Este año entran al ranking:  Chevrolet, Disney y Heineken.

Noten que las marcas de los sectores tecnología, electrónica y automóviles ocupan casi el 50% del total.

viernes, mayo 23, 2014


Publicado en la revista Alfa & Gamma.

Érase una vez…

… un libro llamado The Storytelling Animal.  Escrito por Jonathan Gottschall.  La tesis principal es que la mente humana cede ante las historias.

Los cuentos, relatos, historias, cautivan más que los datos, las cifras y los hechos.  Es más, detrás de su marca favorita existe una historia.

Por ejemplo TOMS Shoes.  Esta es su historia:  Érase una vez un planeta dónde millones de hombres y mujeres eran pobres.  Cada día,  en muchos países, los pobres no tenían cómo alimentarse bien, no tenían acceso a servicios básicos, ni tenían acceso a vestuario.  Un día, el emprendedor Blake Mycoskie viajó a Argentina por vacaciones y se conmovió con la pobreza.  Por eso regresó a EE.UU. y creó una empresa de calzado bajo el modelo “uno por uno”.  Desde entonces, TOMS entrega gratis un par de zapatos por cada par que vende. 

Hasta ahora, TOMS ha entregado más de 20 millones de zapatos.  Pero lo que más llama la atención es la historia.

Creo que la falta de historias es lo que aun no permite un enlace emocional más estrecho entre las marcas y el cuidado ambiental.

Saber que somos más de 7 mil millones de habitantes, que la biocapacidad del planeta se extingue aceleradamente, que pronto necesitaremos otro planeta para extraer recursos y depositar desechos no han sido más que cifras, datos, hechos.

Necesitamos más relatos de agentes de cambio.   Necesitamos más héroes como  Malala Yousafzai, Neil Harbisson,  Nelson Mandela,  Leymah Gbowee, Wangari Maathai, Yvon Chouinard o The Elders.

Y necesitamos más gente contando su historia.

Los cambio comportamentales necesarios vienen de la mano de relatos.   Ese es el reto de marketers y marcas.  Por cierto, leí un texto de Joseph Campwell.  Decía que no estamos en una jornada para salvar al mundo sino para salvarnos a nosotros mismos.  Y al hacerlo, salvar el mundo. 

¿Qué tal así?  Había una vez un planeta limpio, hospitalario, feliz llamado Tierra. Cada día la vida de animales, plantas y personas florecía, se desarrollaba, y crecía en este planeta.  Un día las personas empezaron a usarlo de basurero.  Por ello, las plantas y los animales empezaron a desaparecer.  A morir.    Por ello la vida en ese planeta se volvió insostenible.  Hasta que finalmente…
…y este es el final que nos hace falta.

Hay algo interesante en la sostenibilidad.  En realidad, en todas las cosas.  Es una tesis que estoy desarrollando.  Esta es la historia:  Circa 1920, Jakob von Uexküll, un biólogo y filósofo ruso, desarrolló una teoría… que los distintos organismos vivos percibían un  mundo circundante diferente a pesar de vivir en el mismo entorno.  La palabra que resume esa teoría es umwelt.  Pues bien, nuestro umwelt –generalmente- no incluye al planeta.

Otra historia.  Conversé con Inés, abogada ambientalista y presidenta CEMDES, porque quería comprobar la tesis del umwelt.  Me contó que desde pequeña su vida estuvo rodeada de naturaleza, idas al campo, bañarse en ríos, leer revistas National Geographic… su umwelt siempre tuvo al planeta presente. 

Bukowski dice que la gente es extraña.  Que se enoja por temas triviales pero a temas de mayor importancia –como desperdiciar la vida- casi no le prestan atención. 

¿A temas de mayor importancia, como cuidar el planeta, la gente casi no le presta atención?  Creo que no lo tiene presente.  No forma parte de su mundo circundante.

Otro ejemplo.  Esta la historia de Gustavo.   Él preside una consultora ambiental y ha creado CIMA, CIMA KIDS y coparticipó en la creación de los Premios LatinoAmérica Verde.  Su umwelt, desde niño,  siempre tuvo al planeta presente. 

Para Inés, para Gustavo, no fueron las alarmantes cifras de incremento de la temperatura planetaria las que los motivó a vincularse a la defensa del planeta.  Fueron sus historias personales.

Debo decir que esas son dos historias, de muchas más, de agentes de cambio locales.


Ahora cuénteme… ¿cuál es su historia?

jueves, mayo 22, 2014

La impermanencia de la preservación

Me invitaron a escribir sobre preservación para una revista nueva.  El enfoque era irreverente, divertido, para una audiencia joven.

Hice un texto que las editoras rechazaron.  Pero creo que, más allá de esa historia que no es pertinente para este espacio, debo compartirlo acá:

Preservar.  Conservar.  ¿Conserva?  No creo en preservar el planeta metiéndolo en una lata. O tupperware. ¿O sí?  
Preservar la especie.  Ahora que lo pienso es irónico.   
Lo que menos necesitamos para preservar a la gente y al planeta es el abuso de las herramientas que llevamos entrepiernas.  Cada día 200 millones de personas harán el amor, 400.000 bebes nacerán y 140.000 personas morirán.   
Somos una especie exitosa. ¿O no?  No.  
Tengo una tesis.  Desde la revolución industrial nuestro umwelt* personal fue sustituyendo la naturaleza por la tecnología.  El capitalismo humano por el corporativismo.  Los dogmas por los chismes.  
¿Para qué preservar con fecha de caducidad? Mejor volvemos a la impermanencia**.

* palabra alemana, significa "el mundo circunadante".  Es parte de una tesis que publicaré como SOCIEDAD (IN) SOSTENIBLE

** lo no permanente.  Tema central en el budismo.  "Todas las cosas condicionadas son transitorias." -en palabras de Buda. 

Archivo del blog