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lunes, mayo 04, 2015

Sociedad IN… Sostenible

“El mundo que nos rodea huele a basura fértil”, decía Mario Benedetti. 

Empiezo con un oxímoron porque, en la mayoría de países y de modelos de desarrollo, estamos educando a los niños y niñas del mundo a ver el planeta como un commodity.  Estamos enfocando su atención en la tecnología, en la creación de valor a partir de la acumulación y de espaldas a lo básico:  “La basura no es basura: son desechos en -al menos- 86% y son fértiles (desde fuente de generación de energía, compost y fertilizantes,  hasta nuevos productos).
De hecho, cuando hablamos de concienciación ambiental, o bien nos quedamos en lo epidérmico, o bien sufrimos la paradoja de la información (mientras más se sabe de algo -como el cambio climático- menos se sabe qué hacer para resolverlo).
Circa abril 2014,  el IPCC –Panel Intergubernamental para el Cambio Climático, por sus siglas en ingles- publicó el reporte AR5, cuya principal conclusión es que el cambio climático es –sobretodo- de origen antropocéntrico.
Y, ¿qué hacemos?  Poco, en realidad.
Los hombres y mujeres somos los responsables del calentamiento del planeta.  Pues nuestro formato social premia el consumismo y castiga, con la indiferencia o la burla, la compra consciente:
  • Hacemos poco cuando los medios masivos, los mainstream, construyen consentimiento a favor de las corporaciones y el consumismo; y controlan el debate de la problemática ambiental.
  • Hacemos poco cuando, en Ecuador, 8 de cada 10 empresas no tiene estudios de impacto ambiental -según data del INEC-.
  • Hacemos poco cuando, a los esfuerzos del MAE y del gobierno, respondemos con notas altisonantes. 
En este punto comparto una Epifanía.  Porque la actitud y gestión de los medios, los consumidores, los empresarios son el síntoma,  no el problema.  Como el cambio climático.
“El calentamiento global es como la fiebre en un niño”, escuché decir a José Javier Guarderas.  El cambio climático es como la fiebre… donde la fiebre no es la enfermedad, sino el síntoma de alguna enfermedad.
El cambio climático, el calentamiento global, es el síntoma de una mayor enfermedad en el planeta.  Y según el IPCC, somos nosotros -ustedes y yo- los principales responsables de la enfermedad.  Es sumamente probable que la influencia humana haya sido la causa dominante del calentamiento observado desde mediados del siglo XX.
Somos nosotros -ustedes y yo- los principales responsables del cambio climático.  Cuando deforestamos, no reciclamos, no ahorramos agua, conducimos 1.5 kms el vehículo movido por combustible fósil, cambiamos la tecnología cada 18 meses, compramos, vendemos, consumimos…  En este punto recuerdo a Jonas Salk,  inventor de la vacuna de la poliomielitis, quien dijo:
“Si desaparecieran todos los insectos de la tierra, en menos de 50 años desaparecería toda la vida. Si todos los seres humanos desaparecieran de la tierra, en menos de 50 años todas las formas de vida florecerían”.
¿Somos una sociedad insostenible?
Tengo una hipótesis que compartir.  Pero, antes, les contaré una historia:   Jakob von Uexküll, biólogo y filósofo ruso, desarrolló una teoría a finales de la década de 1920s, que sostenía que los distintos organismos vivos percibían un  mundo circundante diferente a pesar de vivir en el mismo entorno.  La palabra en alemán que describe la tesis del ruso Uexküll es umwelt y su  traducción es “el mundo circundante”.
Por ejemplo:
  • Las vacas tienen un sexto sentido que nosotros no tenemos.  Como los corzos, los ciervos o las abejas, las vacas se alinean con el norte magnético de la Tierra.  Nosotros y las vacas compartimos el mismo planeta, pero su percepción del mundo es diferente al nuestro.  El umwelt de las vacas incorpora una brújula congénita.
  • Las aves comparten el mismo planeta, pero nosotros vemos sólo 360 colores, mientras que las aves son tetracromáticas y alcanzan a ver colores en el rango UV. El umwelt de las aves incluye un espectro de luz más amplio que el nuestro.
Mi hipótesis 
Desde la era industrial, en adelante, el umwelt de la mayoría de los seres humanos excluye el planeta y a la naturaleza.  Desde entonces, y más a partir del 2009, la población mundial es mayoritariamente urbana, tecnológica, consumista.  Nuestro mundo circundante no incluye la naturaleza, por eso no le prestamos atención. El umwelt de los seres humanos excluye la naturaleza.
Un antropólogo cultural sostiene que aquello que controla nuestra atención, controla nuestra vida.  Y Rick Hanson, en su obra Buddha´s Brain, sostiene que la atención diseña el cerebro:  por ejemplo, una persona pesimista verá al entorno y sus problemas como algo personal y preocupante y dirá: “siempre me pasa a mi”...  “cada día es peor” ... “esto nunca va a cambiar”.  Pero es posible cambiar esa narrativa: basta con cambiar el foco de atención.
¿Fácil? Difícil.  Porque la atención está intrincadamente conectada con nuestras cableado neuronal básico, el de la supervivencia.
Otro ejemplo de la influencia del umwelt y la atención es el estudio del psicólogo Richard Nisbett, quien mostró unas escenas de mar bajo el agua a un grupo de estudiantes estadounidenses y otro grupo de asiáticos,  y luego les preguntó qué habían visto.  Los estadounidenses comentaron sobre peces grandes nadando entre peces chicos; los asiáticos comentaron sobre los peces y las rocas y las algas. ¿La conclusión del estudio? Los estadounidenses tienden a ver las cosas apartadas, aisladas.  Los asiáticos se enfocan en las relaciones de las cosas.
Vuelvo al principio:  estamos educando a los niños y niñas del mundo a ver el planeta como un genérico con escaso valor;  enfocamos su atención -nuestra atención-  en la tecnología, en la creación de valor a partir de la acumulación y de espaldas a lo básico.  Hemos dejado de escuchar al planeta…pero, eso está cambiando.
Responsabilidad social y sostenibilidad ambiental
Un estudio de Nielsen, realizado en 60 países a 30.000 consumidores, reveló que las empresas con promesas de responsabilidad social o sostenibilidad ambiental, tuvieron un incremento del 2% en sus ventas promedio anuales con respecto al año anterior.  55% de los consumidores del mundo están dispuestos a pagar más por un producto o servicio de una compañía comprometida con impactos positivos en lo social y ambiental.
Dos ejemplos internacionales de empresas cuyas ventas crecen por su compromiso social:  Toms Shoe Company y Warby Parker.  La primera, Toms, entrega gratis un par de zapatos por cada par que vende.  Hasta ahora, ha entregado más de 20 millones de zapatos.  Y Warby Parker entrega un par de lentes a quien los necesite y no pueda comprarlos, por cada par de lentes vendido.  Ya entregó un millón de lentes gratis… la mitad de ellos, el año pasado.
Pero, ¿por qué Blake Mycoskie, dueño de Toms, regala zapatos?  Un día él viajó a Argentina por vacaciones y se conmovió con la pobreza.  Por eso regresó a EE.UU. con el compromiso de volver a Argentina y hacer algo.  ¿Fin de la historia? Creó una empresa de calzado bajo el modelo “uno por uno”…Mycoskie incorporó la pobreza en su umwelt.
¿Qué sucede cuando un umwelt sí incluye al ambiente y al planeta?
Sucede que su atención incluye al planeta, que su acción incorpora la responsabilidad ambiental y que su sensibilidad social es elevada.  Ejemplos locales hay muchos:  Lorena Tapia, en el Ministerio del Ambiente, MAE; Bianca Dáger, en SAMBITO; Andrés Fernández; Martín Ayala, en Activa Verde, el programa de responsabilidad ambiental de  TransferUnion; Supermaxi y el Ministerio de Ambiente, en el plan de reducción de fundas plásticas tipo camiseta, entre otros.
  • Inés Manzano creció rodeada de naturaleza.  Disfrutó de bañarse en los ríos de Vinces -provincia de los Ríos-; vivió de cara al Estero Salado, en Guayaquil; y veía al oso perezoso en acción junto a la carretera, camino a las haciendas familiares.  Hoy, ella es abogada ambientalista y presidenta  del Consejo Empresarial para el Desarrollo Sostenible.
  • Gustavo Manrique creció rodeado de naturaleza.  Estudió agronomía en la EARTH.  Ahora, Gustavo es presidente de SAMBITO, consultora ambiental; co-creador de los Premios LatinoAmérica Verde y co-creador de CIMA y CIMA Kids.
Bukowski dice que la gente es extraña,  que se enoja por temas triviales; pero, a temas de mayor importancia, casi no le prestan atención.  Pero si nuestro mundo circundante incluyera a la naturaleza…¡otro sería el cantar! 

¿ La gente casi no le presta atención a temas de mayor importancia, como cuidar el planeta?  Creo que no lo tiene presente.  No forma parte de su mundo circundante.  Cambiar esto es la tarea que debemos empezar… ¡ya!


Publicado por la revista EnContexto, septiembre 2014.
El artículo original en http://www.revistaencontexto.com/sociedad-in-sostenible/

sábado, marzo 21, 2015

Marzo 22: Día Mundial del Agua



























L a humanidad necesita agua.  El tema del Día del Agua de 2015 trata sobre la relación del agua con todas las áreas que debemos considerar para crear el futuro que queremos.

Más información aquí: www.worldwaterday.org/learn

lunes, febrero 09, 2015

domingo, agosto 03, 2014

EDUCAR PARA REDUCIR EL IMPACTO AMBIENTAL

Publicado en la revista Encontexto # 46

Conversando con el equipo editorial convinimos en el tema de este artículo: impacto climático en Sudamérica.  No pretendo quitarle el cuerpo a la asignación.  Sólo quiero hacer una puntualización:  más allá de la situación climática, ¿cuál es el impacto de la educación en la región?

Lei a Aaron Hurst en “The Purpose Economy”.  Él dice que “la educación de hoy está diseñada para robots”.  Para robots considerando que, cuando fue diseñada en la era de la economía industrial, la clave estaba en líneas de montaje, eficiencia, obediencia.  Eso ya no funciona hoy.

En el formato educativo actual, el cambio climático es una ecuación simple que resta el accionar humano en el resultado.  Pero Arturto Villavicencio, del IPCC, ha dicho que “…el cambio climático es un problema de civilización, no de tecnologías”.  Y el último reporte del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) dice que el cambio climático es antropogénico.

La transición de los países de la región hacia un crecimiento sostenible, el cambio de la matriz productiva de Ecuador, pasa por la educación.

Una LatinoAmérica biodiversa, innovadora, inclusiva,  se logrará a través de actuar en favor de la educación.  A todo nivel.  Educar para cambiar la escala de valores buscando difundir el beneficio de la responsabilidad ambiental y social individual y corporativa.

¿Qué tan importante es?

LatinoAmérica es el espacio vital para el 23% de todos los bosques tropicales del mundo; el territorio del 31% de los recursos hídricos del planeta, del 70% de las especies del mundo y del 70% de la biodiversidad.

Pero también la región dónde más del 60% de hombres y mujeres y niños viven en centros urbanos.  Y que registra un acelerado crecimiento poblacional. Una región con altas tasas de contaminación del aire; dónde 400 mil personas mueren al año por exposición a material particulado.  Dónde 77 millones de personas no tienen acceso al agua potable,  100 millones de personas no tienen acceso a servicios sanitarios, y menos del 14% de las aguas residuales es tratada.

Según la FAO una región dónde se deforestan, cada año, cuatro de los cinco millones de hectáreas de árboles.  

Una región muy heterogénea en términos de climas, ecosistemas, distribución de población, tradiciones culturales y acciones para mitigar el cambio climático.  Un territorio propenso a heladas, inundaciones, precipitaciones, sequías, y grandes fluctuaciones en el ecosistema marino.  Y esto, como efecto dominó, afecta a la soberanía alimentaria, índices de pobreza, niveles de escolaridad y bienestar de los 583 millones de personas que vivimos en LatinoAmérica.

Por cierto, la contribución regional a las emisiones globales de GEI (gases efecto invernadero) es baja:  4%.  Pero la masiva y constante deforestación, el cambio antropogénico del uso de suelos, la urbanización, tienen el potencial de alterar el balance global de carbono.

Volvamos al tema inicial, ¿cuál es el impacto climático en Sudamérica?

La región es muy vulnerable a cambios de niveles de precipitación -sobretodo en Ecuador, Costa Rica, Panamá, Argentina-, cambios en los niveles del mar -sobretodo en Venezuela, Uruguay, Panamá y CentroAmérica-, cambios en la densidad poblacional -sobretodo en México, Brasil y Perú-, y disminución de áreas cultivables -en Ecuador, Perú, Argentina, Brasil, Chile y Uruguay-.  Y este impacto climático se sentirá en las áreas de salud, alimentación y bienestar.

¿Qué hacemos?

Educar.    Debemos generar un consenso entre gobiernos, empresa privada, tercer sector y comunidad para cambiar el comportamiento (de todos) hacia un crecimiento más sostenible.  Ese cambio de comportamiento pasa por… educación.  Concienciación.  Persuasión.

Por ejemplo, si les digo que una familia ecuatoriana -en promedio- usa al año 1.040 fundas plásticas tipo camiseta,entonces, ¿pensarían en llevar fundas re-usables al supermercado?

Si les digo que el país consume 3.600 millones de fundas plásticas al año… entonces,  ¿llevarían fundas re-usables al supermercado?

Concienciación, persuasión y acción.


Existen demasiados think tanks -tanques de pensamiento- pensando cómo resolver el impacto climático en cada uno de nuestros países.  Creo que es hora de pasar a la acción.  Debemos empezar a educar para reducir el impacto climático.

viernes, mayo 23, 2014


Publicado en la revista Alfa & Gamma.

Érase una vez…

… un libro llamado The Storytelling Animal.  Escrito por Jonathan Gottschall.  La tesis principal es que la mente humana cede ante las historias.

Los cuentos, relatos, historias, cautivan más que los datos, las cifras y los hechos.  Es más, detrás de su marca favorita existe una historia.

Por ejemplo TOMS Shoes.  Esta es su historia:  Érase una vez un planeta dónde millones de hombres y mujeres eran pobres.  Cada día,  en muchos países, los pobres no tenían cómo alimentarse bien, no tenían acceso a servicios básicos, ni tenían acceso a vestuario.  Un día, el emprendedor Blake Mycoskie viajó a Argentina por vacaciones y se conmovió con la pobreza.  Por eso regresó a EE.UU. y creó una empresa de calzado bajo el modelo “uno por uno”.  Desde entonces, TOMS entrega gratis un par de zapatos por cada par que vende. 

Hasta ahora, TOMS ha entregado más de 20 millones de zapatos.  Pero lo que más llama la atención es la historia.

Creo que la falta de historias es lo que aun no permite un enlace emocional más estrecho entre las marcas y el cuidado ambiental.

Saber que somos más de 7 mil millones de habitantes, que la biocapacidad del planeta se extingue aceleradamente, que pronto necesitaremos otro planeta para extraer recursos y depositar desechos no han sido más que cifras, datos, hechos.

Necesitamos más relatos de agentes de cambio.   Necesitamos más héroes como  Malala Yousafzai, Neil Harbisson,  Nelson Mandela,  Leymah Gbowee, Wangari Maathai, Yvon Chouinard o The Elders.

Y necesitamos más gente contando su historia.

Los cambio comportamentales necesarios vienen de la mano de relatos.   Ese es el reto de marketers y marcas.  Por cierto, leí un texto de Joseph Campwell.  Decía que no estamos en una jornada para salvar al mundo sino para salvarnos a nosotros mismos.  Y al hacerlo, salvar el mundo. 

¿Qué tal así?  Había una vez un planeta limpio, hospitalario, feliz llamado Tierra. Cada día la vida de animales, plantas y personas florecía, se desarrollaba, y crecía en este planeta.  Un día las personas empezaron a usarlo de basurero.  Por ello, las plantas y los animales empezaron a desaparecer.  A morir.    Por ello la vida en ese planeta se volvió insostenible.  Hasta que finalmente…
…y este es el final que nos hace falta.

Hay algo interesante en la sostenibilidad.  En realidad, en todas las cosas.  Es una tesis que estoy desarrollando.  Esta es la historia:  Circa 1920, Jakob von Uexküll, un biólogo y filósofo ruso, desarrolló una teoría… que los distintos organismos vivos percibían un  mundo circundante diferente a pesar de vivir en el mismo entorno.  La palabra que resume esa teoría es umwelt.  Pues bien, nuestro umwelt –generalmente- no incluye al planeta.

Otra historia.  Conversé con Inés, abogada ambientalista y presidenta CEMDES, porque quería comprobar la tesis del umwelt.  Me contó que desde pequeña su vida estuvo rodeada de naturaleza, idas al campo, bañarse en ríos, leer revistas National Geographic… su umwelt siempre tuvo al planeta presente. 

Bukowski dice que la gente es extraña.  Que se enoja por temas triviales pero a temas de mayor importancia –como desperdiciar la vida- casi no le prestan atención. 

¿A temas de mayor importancia, como cuidar el planeta, la gente casi no le presta atención?  Creo que no lo tiene presente.  No forma parte de su mundo circundante.

Otro ejemplo.  Esta la historia de Gustavo.   Él preside una consultora ambiental y ha creado CIMA, CIMA KIDS y coparticipó en la creación de los Premios LatinoAmérica Verde.  Su umwelt, desde niño,  siempre tuvo al planeta presente. 

Para Inés, para Gustavo, no fueron las alarmantes cifras de incremento de la temperatura planetaria las que los motivó a vincularse a la defensa del planeta.  Fueron sus historias personales.

Debo decir que esas son dos historias, de muchas más, de agentes de cambio locales.


Ahora cuénteme… ¿cuál es su historia?

jueves, mayo 22, 2014

La impermanencia de la preservación

Me invitaron a escribir sobre preservación para una revista nueva.  El enfoque era irreverente, divertido, para una audiencia joven.

Hice un texto que las editoras rechazaron.  Pero creo que, más allá de esa historia que no es pertinente para este espacio, debo compartirlo acá:

Preservar.  Conservar.  ¿Conserva?  No creo en preservar el planeta metiéndolo en una lata. O tupperware. ¿O sí?  
Preservar la especie.  Ahora que lo pienso es irónico.   
Lo que menos necesitamos para preservar a la gente y al planeta es el abuso de las herramientas que llevamos entrepiernas.  Cada día 200 millones de personas harán el amor, 400.000 bebes nacerán y 140.000 personas morirán.   
Somos una especie exitosa. ¿O no?  No.  
Tengo una tesis.  Desde la revolución industrial nuestro umwelt* personal fue sustituyendo la naturaleza por la tecnología.  El capitalismo humano por el corporativismo.  Los dogmas por los chismes.  
¿Para qué preservar con fecha de caducidad? Mejor volvemos a la impermanencia**.

* palabra alemana, significa "el mundo circunadante".  Es parte de una tesis que publicaré como SOCIEDAD (IN) SOSTENIBLE

** lo no permanente.  Tema central en el budismo.  "Todas las cosas condicionadas son transitorias." -en palabras de Buda. 

lunes, abril 21, 2014

EARTH DAY

Ciudades Verdes.

Ese es el tema del Día del Planeta que se celebra mañana, abril 22.

Desde el 2009, más de la mitad de la población del mundo vive en ciudades.  Estimaciones de la FAO hablan de 5 ciudades nuevas como Beijing cada año.

Y esto le pone mayor presión a los recursos del planeta y a su capacidad de autoregeneración.

Recuerden que el 2013, en agosto, ya habíamos agotado la biocapacidad para el año.

Ahora, ¿qué es esto de ciudades verdes?

Para la FAO, es "El concepto de «ciudades verdes» -con capacidad de recuperación, autosuficiencia y sostenibilidad social, económica y ambiental- se suele asociar a la planificación urbana en los países más desarrollados. Indica una eco-arquitectura de alta tecnología, rutas arboladas para las bicicletas e industrias de «circuito cerrado» que no producen desechos."

Pueden leer más del tema en:  http://www.fao.org/ag/agp/greenercities/Es/hup/index.html

En este punto, mañana, Día del Planeta, ¿cómo piensas celebrarlo?



viernes, abril 11, 2014

Publicado en Revista Alfa & Gamma





























En diciembre empecé a trabajar en un proyecto de impact investment.  Inversiones cuya intención es generar retornos financieros con beneficios sociales y ambientales medibles.

En otras palabras, inversiones que generen un desarrollo equitativo y sostenible.   Entonces me vi enfrentado a la cuestión de los kpi y los medidores.  ¿PIB? ¿Huella de carbono? ¿Huella hídrica?

Un paradigma es medir el desarrollo a través del incremento de PIB.  Pero el producto interno bruto no es signo de bienestar. 

Signo de bienestar son la salud, educación, participación cívica, seguridad económica, oportunidades,  libertades, relaciones sociales, y las condiciones ambientales actuales y futuras.   Sin embargo los parámetros tradicionales enfatizan el capital sobre la gente o el planeta.  -Lean a Joseph Stiglitz, Amartya Sen, Jean Paul Fitoussi:  The Commission on the Measurement of Economic Performance and Social Progress, 2009-.

¿Cómo romper los paradigmas? ¿Cómo presentar un proyecto a inversionistas invitándolos a poner recursos en… el planeta? ¿la gente?

Más allá de la Visión 2050 del WBCSD (World Business Council for Sustainable Development), y del reporte del World Economic Forum (From the Margins to the Mainstream Assessment of the Impact Investment Sector and Opportunities to Engage Mainstream Investors) las inversiones responsables son parte de las tendencias empresariales en los países desarrollados.  ¿Por qué?

Las inversiones privadas que atacan retos sociales y ambientales pueden generan grandes cambios.  Por ejemplo en movilidad, salud, educación, desarrollo humano, inclusión social, forestación o uso alterno de materiales de construcción.

Las inversiones responsables generan ventajas competitivas.  Y están creciendo… como crecen la consideración hacia la agenda del cambio climático.  De hecho, los inversionistas empiezan a pensar que los mercados financieros han sobrevalorado las reservas de combustibles fósiles, que los gobiernos van a poner límites al uso de éstos y que ambos no merecen su confianza (según Edelman Trust Barometer 2013, menos de la mitad de la población confía en el mundo de las finanzas).

Por cierto, el cambio climático es un problema de civilización, no de tecnologías. (Comentario de Arturo Villavicencio del IPCC -Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, por sus siglas en inglés-).

Vuelvo a la historia inicial.  Definí como objetivo el educar para cambiar la escala de valores buscando difundir el beneficio de la responsabilidad ambiental y social individual y corporativa.

Consciente que la transición a un desarrollo sostenible, a un crecimiento inclusivo, pasaba por varias capas.   La política entre ellas.  Entonces llegó la campaña.

En el escenario de las ofertas electorales –en el cantón dónde vivo, Sanborondón- los temas verdes no rozaron (siquiera) las propuestas.   Por ejemplo se habló de movilidad, es cierto.  Pero desde la óptica de “mucho tráfico”, “hagamos más puentes” o “dónde irá la ciclovía”.

La movilidad es clave en el desarrollo.  Pero también –autos, buses, motores fuera de borda, tractores- son responsables de  más del 20% de la emisión de GEI en Ecuador.

En Sanborondón, comentó un candidato a alcalde, más de 7000 autos llevan a los chicos a escuelas y colegios cada mañana de período escolar.  Tuve la oportunidad de entrevistarlo en el Diálogo –programa que comparto con buenos amigos por 98.9 fm- y sus opciones no eran ser más eficientes en el uso de las vías… sino en construir más vías… vías carrozables.  Ese es un modelo insostenible.

En este punto suscribo los comentarios de un ex alcalde de Bogotá:  una ciudad avanzada no es una en la que hasta los pobres tienen auto, sino una en la que incluso los ricos usan el transporte público.

El tema movilidad en Samborondon es una gran oportunidad para, desde los sectores públicos, privados, o juntos, se desarrollen proyectos de inversión responsable en movilidad.  Es una sola gran avenida… Vías caminables, ciclovías, transportación pública con energía alterna o solar, carpooling, uso del río…

Entonces este cantón podría romper el paradigma de “si tengo más autos y más grandes,  entonces mejor me va en la vida”. 

La pregunta es, ¿hay suficiente capital político en las autoridades para tomar la decisión?

O la pregunta es, ¿hay algún inversionista dispuesto a poner sus recursos en un programa de impact investment para resolver el tema movilidad del cantón?

O la pregunta es:  usted, ¿estaría dispuesto a dejar aparcado su coche y usar un buen servicio público?



[i] Definición de impact investment según la Global Impact Investing Network: "Impact investments are investments made into companies, organizations, and funds with the intention to generate a measurable, beneficial social and environmental impact alongside a financial return. Impact investments can be made in both emerging and developed markets, and target a range of returns from below-market to above-market rates, depending upon the circumstances."





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